
Surf
Caleta de Famara
Famara es la cuna del surf en Canarias: cuatro kilómetros de arena dorada bajo un risco de 600 metros y olas que funcionan casi todo el año.

Descubre experiencias cuidadosamente seleccionadas para viajeros activos, familias, parejas y amantes de la naturaleza.
Explorar actividadesGuía editorial · Equipo local en Lanzarote
Hay destinos que se visitan y destinos que se practican. Lanzarote pertenece al segundo grupo. En menos de una hora de coche puedes pasar de un risco de seiscientos metros que cae sobre una playa de arena dorada a un mar de lava negra donde el suelo aún guarda calor, y de ahí a una bahía de agua turquesa peinada por los alisios. Esa concentración de paisajes tan distintos, en apenas 845 kilómetros cuadrados, es lo que convierte a la isla en un patio de recreo excepcional para quien viaja con ganas de moverse.
El origen de todo es volcánico. Las erupciones de Timanfaya, entre 1730 y 1736, redibujaron una cuarta parte de la isla y dejaron un territorio que hoy se recorre a pie, en bicicleta eléctrica o desde el aire, y que no se parece a nada más en Europa. Caminar por un malpaís, asomarse a un cráter o pedalear entre viñedos plantados en ceniza no es una excursión turística: es una lección de geología y de ingenio humano, porque cada muro de piedra que verás fue levantado a mano para proteger una planta del viento.




Alrededor está el Atlántico, y el Atlántico manda. Al norte, Famara recibe oleaje limpio buena parte del año y ha formado a generaciones de surfistas canarios. Al este, Costa Teguise ofrece uno de los vientos más regulares del continente para windsurf y wing foil. Al sur, el agua se calma y la visibilidad se dispara: los cursos de apnea y las travesías en barco encuentran aquí condiciones que en el Mediterráneo sólo aparecen en verano. La temperatura del agua oscila entre los 18 y los 23 grados, así que la temporada nunca se cierra del todo.
A eso se suma el argumento más citado y, aun así, el más subestimado: el clima. Más de trescientos días de sol al año y una media anual de 21 grados significan que no hay que planificar el viaje alrededor del tiempo. Se puede surfear en enero, hacer senderismo en noviembre o jugar al tenis en marzo con la misma naturalidad. Para quien entrena, esto convierte a Lanzarote en un destino serio: no es casualidad que el Ironman más duro del circuito europeo se celebre aquí desde hace más de tres décadas.
Queda un factor que rara vez aparece en las guías y que a nosotros nos importa mucho: la seguridad y el criterio con el que se organiza cada actividad. El océano perdona poco y el paisaje volcánico engaña más de lo que parece. Por eso trabajamos únicamente con instructores que viven en la isla, conocen cada spot en cada estado de marea y saben cuándo hay que cambiar de plan. Lanzarote lleva años apostando por un turismo tranquilo, de baja densidad y respetuoso con el entorno —es Reserva de la Biosfera desde 1993—, y las experiencias que encontrarás en esta guía comparten esa misma filosofía: grupos pequeños, buen material y tiempo para disfrutar de verdad.
Categorías destacadas

Caleta de Famara
Famara es la cuna del surf en Canarias: cuatro kilómetros de arena dorada bajo un risco de 600 metros y olas que funcionan casi todo el año.

Costa Teguise
Las Cucharas, en Costa Teguise, es una de las bahías más constantes de Europa: alisios limpios, agua turquesa y una escuela con más de 30 años de historia.

Toda la isla
Caminar por un volcán dormido, cruzar un malpaís de lava o asomarse al Risco de Famara con guías que conocen cada piedra de la isla.

Puerto del Carmen
Pistas de carpet a pie de mar y entrenadores reconocidos: clases individuales, en pareja o para toda la familia durante tus vacaciones.

La Geria
La Geria en bicicleta eléctrica: viñedos plantados en ceniza volcánica, cráteres, caminos blancos y una parada en bodega para brindar.

Puerto del Carmen
Un campo de 18 hoyos entre palmeras y colada volcánica con vistas al Atlántico, y clases con PRO para pulir tu swing en vacaciones.

Puerto del Carmen
Apnea en aguas de 20 metros de visibilidad, con formación oficial y una calma que sólo se entiende cuando la has vivido bajo el agua.

Costa Teguise
Yoga con auriculares inalámbricos frente al océano: la voz de Marta al oído y, alrededor, sólo el paisaje volcánico en silencio.
Por qué Benty
No somos un buscador de excursiones. Somos un equipo que vive en Lanzarote y que selecciona, prueba y acompaña cada experiencia que publica.
Probamos cada experiencia antes de publicarla. Si no la recomendaríamos a un amigo, no entra en Benty.
Ratios reducidos y, en muchas actividades, sesiones privadas. Nadie aprende a surfear en un grupo de veinte personas.
Instructores que viven en la isla, con nombre, cara y años de experiencia en el spot donde te van a llevar.
Material actual, seguros en regla, puntualidad y un trato cercano. La diferencia se nota en los detalles.
Nuestro equipo te ayuda a elegir según el viento, la marea, tu nivel y con quién viajas. Sin plantillas.
Precio final con IGIC incluido, confirmación por WhatsApp del proveedor local y cancelación gratuita hasta 24 h antes.
Experiencias destacadas

Rutas privadas o en grupo reducido por Timanfaya, el Volcán de la Corona o el Risco de Famara, con un guía que interpreta el paisaje.

Clases de iniciación y perfeccionamiento en Las Cucharas, con material incluido y viento estable de mayo a septiembre.

Una práctica íntima con auriculares inalámbricos, al amanecer, en escenarios naturales que no aparecen en ninguna guía turística.

Entrenadores certificados, pistas de carpet y sesiones adaptadas a tu nivel, ideales para parejas y familias activas.
Precio desde por persona. Material, seguro, instructor local certificado e IGIC incluidos.
| Actividad | Zona | Desde |
|---|---|---|
| Clase de surf | Famara | desde 155 € |
| Sesión de windsurf | Costa Teguise | desde 60 € |
| Senderismo guiado | Toda la isla | desde 50 € |
| Ruta en eBike | La Geria | desde 124 € |
| Clase de tenis | Puerto del Carmen | desde 48 € |
| Curso de freediving | Puerto del Carmen | desde 120 € |
| Silent Yoga | Costa Teguise | desde 25 € |
El tiempo esta semana
Previsión a 7 días para Lanzarote: temperatura, viento, lluvia y UV. Elige el mejor día y reserva tu actividad con margen.
Consulta el pronóstico de los próximos 7 días y descubre los tres mejores días para vivir tu aventura outdoor en la isla.
Explora por interés
Actividades seguras, cortas y divertidas para que los niños quieran repetir al día siguiente.
Planes con vistas, tiempo para vosotros y ese punto de aventura que hace memorable un viaje.
Para quien quiere volver a casa con historias, no con fotos de un autobús turístico.
Entrena en la isla que eligió el Ironman: viento, desnivel y agua limpia todo el año.
Experiencias privadas, horarios a medida y proveedores acostumbrados a un servicio impecable.
Recuperar, respirar y volver mejor de lo que llegaste. Wellness con criterio médico y deportivo.
El destino
Lanzarote se sitúa a la misma latitud que el sur de Marruecos, pero el océano suaviza cualquier extremo. La media anual ronda los 21 grados, el invierno rara vez baja de 17 y el verano rara vez supera los 29. Llueve poco y de forma breve, casi siempre entre noviembre y febrero. En términos prácticos: un viaje en enero y otro en junio ofrecen las mismas posibilidades deportivas, sólo cambian los matices. En invierno el mar está más movido y los senderos más verdes; en verano el viento es más constante y las tardes se alargan hasta las nueve. Nadie tiene que cancelar unas vacaciones activas por el tiempo.
La isla entera está declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, y esa decisión ha marcado su desarrollo. No hay rascacielos, no hay vallas publicitarias en las carreteras y la arquitectura tradicional —blanco, verde y azul— se mantiene por normativa. Buena parte del mérito es de César Manrique, que convirtió el respeto al paisaje en un proyecto cultural. Para el viajero activo esto se traduce en algo muy concreto: los senderos no están masificados, los espacios naturales están protegidos y las playas conservan su carácter. Caminar por Los Ajaches o por el Risco de Famara sigue siendo una experiencia de silencio.
Pocos lugares ofrecen tanta variedad de mar en tan poco espacio. La costa norte y oeste recibe el swell atlántico y sostiene la escena del surf en Famara, con olas de arena aptas para aprender y picos exigentes para quien ya sabe. La costa este, protegida, es un laboratorio de viento: Las Cucharas lleva décadas siendo referencia europea de windsurf y hoy también de wing foil. El sur, más resguardado y cálido, es el territorio del freediving, el snorkel y la navegación, con visibilidades que superan con frecuencia los veinte metros y un Museo Atlántico sumergido único en Europa. Y todo eso está a menos de cuarenta minutos de distancia entre sí.
La erupción de Timanfaya duró seis años y cubrió de lava una cuarta parte de la isla. Lo extraordinario es que ese paisaje sigue casi intacto y es accesible: se puede subir al Volcán de la Corona, recorrer la Caldera Blanca, cruzar el malpaís de La Corona o pedalear entre los hoyos de La Geria, donde los agricultores plantaron vides en la ceniza y las protegieron con muros semicirculares. Es una de las formas de agricultura más singulares del mundo y, de paso, uno de los recorridos en bicicleta eléctrica más fotogénicos que existen. El terreno es exigente por el sol y el viento, no por el desnivel, así que un guía local marca la diferencia entre una gran ruta y un mal recuerdo.
En Lanzarote la actividad física no es un producto turístico: es una costumbre. A las siete de la mañana hay gente nadando en Playa Chica, ciclistas subiendo hacia Femés y grupos de yoga en los paseos marítimos. Esa normalidad hace que las infraestructuras sean buenas y que los profesionales estén acostumbrados a trabajar durante todo el año, no sólo en agosto. Es también la razón por la que la isla se ha convertido en base de entrenamiento invernal para triatletas, ciclistas y nadadores europeos, y por la que el Ironman Lanzarote mantiene fama de ser el más duro del circuito.
El aeropuerto de Arrecife conecta a diario con las principales ciudades europeas y está a quince minutos de Puerto del Carmen y a veinticinco de Costa Teguise. Las distancias internas son mínimas: cruzar la isla de norte a sur lleva poco más de una hora. Esto permite algo que en destinos grandes resulta imposible: surfear por la mañana en Famara, comer en el norte y llegar a tiempo a una sesión de yoga al atardecer en la costa este. Muchas de nuestras experiencias, además, incluyen recogida o se realizan directamente en el alojamiento, así que ni siquiera hace falta alquilar coche para disfrutar de un viaje activo.
La isla depende de un equilibrio frágil: agua desalada, suelo volcánico y espacios naturales que no admiten masificación. Por eso cada vez más proveedores trabajan con grupos reducidos, material duradero y rutas que respetan los senderos señalizados. Nosotros aplicamos el mismo criterio al seleccionar con quién trabajamos: preferimos una escuela pequeña que cuida su spot antes que un operador que llena autobuses. Viajar así no sólo es más responsable; sencillamente se disfruta más, porque compartes el paisaje con menos gente y aprendes de alguien que lo conoce de verdad.
Senderismo en Lanzarote
Rutas guiadas por volcanes y malpaís.
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Windsurf en Costa Teguise
Alisios constantes y agua turquesa.
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Tenis en Puerto del Carmen
Pistas de carpet y entrenadores certificados.
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eBike por La Geria
Viñedos volcánicos en bicicleta eléctrica.
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Golf en Lanzarote
18 hoyos entre lava y palmeras.
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Freediving y apnea
Formación oficial en aguas cristalinas.
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Medical Fitness
Recuperación funcional en tu alojamiento.
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Silent Yoga
Yoga con auriculares frente al océano.
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Brunch saludable
Desayunos reales para viajeros activos.
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Sport Report
Viento, olas, marea y tiempo en directo.
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